Una Navidad para reencontrarnos en Celler Piñol

Una Navidad para reencontrarnos en Celler Piñol

Cuando el frío de diciembre comienza a dibujar el perfil de los viñedos de la Terra Alta, un silencio especial se apodera de Batea. Es el silencio de la tierra que descansa, pero también el de las barricas que guardan, celosamente, el fruto de todo un año. Esta estación nos invita al recogimiento, a buscar la llama de la chimenea y, sobre todo, a recuperar el tiempo perdido.

Para nosotros, la Navidad en Celler Piñol no es solo una celebración; es un retorno a la esencia. En un mundo que corre demasiado deprisa, estas fiestas son el refugio donde el "sentido de la vida" recobra su significado: un abrazo largo, una sobremesa sin reloj y el calor de aquellos que llamamos "nuestra gente".

Vive la experiencia: La Navidad se toca y se siente

Queremos que esta Navidad no solo nos tengáis en vuestra mesa, sino que forméis parte de la nuestra. El invierno en la Terra Alta tiene una magia única que merece ser vivida con los cinco sentidos.

Os invitamos a desconectar del ruido y a conectar con la raíz a través de nuestras experiencias de enoturismo. Pasear por la bodega mientras el aroma a vino y madera os envuelve, o despertaros en nuestros alojamientos de turismo rural, donde cada piedra cuenta una historia, es la mejor manera de vivir ese "espíritu de Navidad" del que todo el mundo habla, pero que aquí se respira de verdad.

Visitar Batea estas fiestas es regalarse una pausa, un brindis frente a la viña silente y la calidez de un hogar que os espera con los brazos abiertos.

Tres vinos que laten con nosotros

En estas reuniones donde la familia y los amigos son el centro, el vino es el hilo que teje las conversaciones. Este año, tres nombres propios definen nuestro brindis navideño:

  • L’Ànima de l’Avi Arrufí: Nuestro homenaje a la tradición. Un vino blanco con crianza que, como los buenos recuerdos, gana profundidad con el tiempo. Elegante y sincero, es el compañero perfecto para los platos más emblemáticos de nuestras fiestas, recordándonos que las raíces son lo que nos mantiene en pie.

  • Garnatxa Peluda: La expresión más pura e indómita de nuestro territorio. Esta variedad, tan nuestra y tan especial, aporta la frescura y el carácter del bosque de la Terra Alta a vuestra mesa. Es un vino que invita al descubrimiento y a celebrar la singularidad de cada uno de nosotros.

  • La Brisada: Nuestra gran novedad y, quizás, el vino que mejor representa la Navidad: la unión entre el pasado y el futuro. Recuperando la antigua técnica de los vinos brisados, este orange wine con cuerpo y alma es un vino de celebración, capaz de sorprender e iluminar los momentos más especiales con su color dorado intenso.

Esta Navidad, os deseamos que nunca os falte el calor de vuestra gente ni el sentido de lo que realmente importa. Que cada copa sea un agradecimiento por el camino recorrido y una ilusión por lo que está por venir.

Desde la familia de Celler Piñol, os esperamos en vuestra casa. Felices fiestas y mejores brindis.

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