Los Premios Vinari reconocen una vida dedicada al vino, a la Terra Alta y a hacer las cosas de una manera diferente.
El Auditorio Municipal Maria Rosa Juncosa de Vilafranca del Penedès acogió el pasado 2 de octubre la decimocuarta edición de los Premios Vinari, una de las grandes citas anuales del sector vitivinícola catalán.
Una noche muy especial para Celler Piñol, en la que Josefina Piñol recibió el Premio Euroselecció a la Trayectoria Profesional en el Mundo del Vino 2026, un reconocimiento a décadas de trabajo, empuje y visión.
Una mujer avanzada a su tiempo
Hablar de Josefina Piñol es hablar de una parte esencial de la historia de Celler Piñol.
A mediados de los años noventa, cuando en la Terra Alta predominaba todavía la venta de vino a granel, Josefina apostó por un camino diferente: elaborar vinos de calidad, embotellarlos y demostrar todo el potencial que tenía el territorio. No fue una decisión fácil ni evidente en aquel momento.
La transformación también empezó en el viñedo. Celler Piñol fue uno de los bodegas pioneras de la zona en separar la uva según su calidad y en valorarla de manera diferente, apostando por remunerar mejor a los viticultores que aportaban una materia prima de mayor calidad.
A esta manera de entender el vino se le sumó también una apuesta temprana por la viticultura ecológica, por las variedades propias de la Terra Alta y por una forma de trabajar que pusiera el origen en el centro.
Eran decisiones innovadoras en un momento en que muchas de estas prácticas aún no eran habituales.
Empuje, intuición y convicción
La trayectoria de Josefina es también la historia de una mujer que se abrió camino en un sector mayoritariamente masculino.
Con carácter, intuición empresarial y una enorme capacidad de trabajo, impulsó una nueva etapa para la bodega familiar sin renunciar nunca a sus raíces.
Lo que entonces podía parecer arriesgado ha acabado definiendo buena parte de la identidad actual de Celler Piñol: calidad, innovación, respeto por la tierra y voluntad de llevar los vinos de la Terra Alta cada vez más lejos.
Por eso, este Premio Vinari va mucho más allá de un galardón individual.
Es un reconocimiento a una manera de entender el vino y a una trayectoria que ha contribuido a transformar la bodega y a poner en valor los vinos de la Terra Alta.
Enhorabuena, Josefina. Y gracias por haber abierto el camino.
